
¿Conoces las patatas Hasselback, cortadas en finas láminas sin llegar hasta el final y asadas al horno? Esta técnica también queda deliciosa con la calabaza butternut, que adquiere una textura tierna y un aroma irresistible gracias al sirope de arce 🍁 y al comino. Acompañada de una fresca salsa de yogur, nueces troceadas y granada, ¡es una receta tan vistosa como deliciosa!
Ingredientes4 personas
- 1 calabaza cacahuete (butternut) grande o 2 pequeñas
- 200 g de yogur griego natural
- 1 limón
- 1 diente de ajo
- 1 pequeño manojo de hierbas frescas (perejil, cilantro o menta)
- 1/2 granada (o arándanos rojos deshidratados, y rehidratados)
- 40 g de nueces peladas, troceadas
- 2 cucharadas de sirope de arce
- 2 cucharaditas de comino molido
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta negra recién molida
Preparación

1
Pelar la calabaza, cortarla por la mitad a lo largo y retirar las semillas. Realizar cortes transversales cada 4-5 mm aproximadamente, sin llegar hasta el final. Consejo: colocar unos palillos de brocheta de madera o unos palillos chinos a ambos lados de la calabaza para evitar que el cuchillo llegue hasta el fondo.

2
Colocar las mitades en una bandeja de horno con la parte cortada hacia abajo. Pincelarlas con aceite de oliva y salpimentar. Añadir un poco de comino al gusto. Hornear a 180 °C durante 20-25 minutos. Retirar la calabaza, pincelarla con el sirope de arce y continuar horneando unos 20 minutos más, hasta que la pulpa esté bien tierna.

3
Mientras tanto, mezclar el yogur griego con el zumo de medio limón, el ajo finamente rallado, sal y pimienta.
Picar las hierbas frescas y desgranar la granada.

4
Servir la calabaza caliente acompañada de la salsa de yogur, las hierbas frescas, las nueces troceadas y los granos de granada.
También se puede acompañar con una ensalada de canónigos aliñada con un chorrito de limón y aceite de oliva.
Buen provecho 😋
