
Hemos revisitado la receta del crumble de siempre en una versión más ligera: las manzanas y las especias siguen siendo las protagonistas, pero esta vez se cubren con un crumble elaborado con copos de avena, nueces y almendras.
Un postre suave y reconfortante, muy fácil de preparar, que se hornea directamente en la bandeja. ¿Qué más se puede pedir… salvo repetir 🫣?
Ingredientes4 personas
Para el crumble
- 60 g de nueces troceadas
- 40 g de almendra molida
- 50 g de mantequilla derretida
- 30 g de copos de avena
- 1 cucharada de miel o sirope de arce
- 2 cucharaditas de canela
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
- 1 pizca de sal
Para el relleno
- 5 manzanas medianas (tipo Reine des Reinettes, Pink Lady, Golden, Gala o Granny Smith)
- 1 limón (ralladura y zumo)
- 2 cucharadas de miel o sirope de arce
- 1 cucharada de fécula de maíz
- 2 cucharaditas de canela
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/4 de cucharadita de nuez moscada
Preparación

1
Preparar el crumble: en una batidora, triturar a intervalos las nueces, la almendra molida, los copos de avena, el sirope de arce, la canela, la nuez moscada y la sal hasta obtener una textura arenosa.
Pasar la mezcla a un bol, añadir la mantequilla derretida y mezclar con las yemas de los dedos hasta obtener un crumble homogéneo. Reservar en la nevera.

2
Preparar el relleno: cortar las manzanas en láminas de unos 5–6 mm de grosor. Distribuirlas en una capa uniforme sobre una bandeja de horno con bordes (o en una fuente grande apta para horno).
Añadir la canela, la nuez moscada, el sirope de arce, la vainilla, la maicena, el zumo de limón y la ralladura, y mezclar bien para que todas las láminas queden impregnadas.

3
Desmenuzar el crumble bien frío sobre toda la superficie.
Hornear a 180 °C durante 30–35 minutos, hasta que las manzanas estén tiernas y la superficie bien dorada.
Dejar templar unos minutos antes de servir.
Buen provecho 😋

